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hiparquia

Cada verso
con su ficha.

Las frases circulan sin dueño. Se atribuyen a quien vende más, se cortan donde conviene y se puntúan como caiga. Casi nadie dice de qué edición salieron, y casi nadie dice cuándo no lo sabe.

Aquí cada texto lleva su ficha: la fuente, la edición, la fecha, las decisiones editoriales que tomamos y las que no pudimos cerrar. Cuando la autoría es tradicional y no está probada, se imprime «atribuido a». Cuando es un fragmento, dice que es un fragmento.

Es más trabajo y vende igual. Pero es la única forma de que la palabra valga algo.


El corpus