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nada

Atribuido a Teresa de Ávila (1515–1582). Letrilla hallada en su breviario. Fragmento: los tres primeros versos de una letrilla de nueve.

El texto

Nada te turbe, nada te espante: todo se pasa.

Fragmento: los tres primeros versos de una letrilla de nueve.

La pregunta que esta ficha existe para hacer

Todo el mundo sabe que este poema es de Santa Teresa. Nadie lo argumenta.

Consultamos cinco fuentes — carmelitas, especializadas y divulgativas. Las cinco afirman la autoría. Ninguna cita una edición crítica, un estudio paleográfico ni un análisis de la letra. Una dice que el papel estaba «de su puño y letra», sin respaldo. El sitio más especializado que encontramos, dedicado íntegramente a Teresa, no dice de quién es la letra: dice solo que era «una composición que Teresa llevaba consigo en su breviario cuando murió en Alba de Tormes (1582)».

Llevar un papel en el breviario y haberlo escrito son dos cosas distintas. La primera está documentada; la segunda se repite.

Y hay un segundo texto que sí sabemos que no es suyo

La letrilla tiene nueve versos. Alrededor circula una glosa poética extensa — la de las estampas, los imanes y las cuentas de citas — y no hay indicios de que Teresa la escribiera.

Son dos textos que se pegaron con el tiempo, y casi nadie los separa. La letrilla es lo atribuido. Todo lo que le cuelga alrededor, no.

La letrilla completa

Nada te turbe, / nada te espante, / todo se pasa, / Dios no se muda, / la paciencia / todo lo alcanza. / Quien a Dios tiene / nada le falta. / Solo Dios basta.

Por qué imprimimos tres versos de nueve

Cortar cambia el género del texto, y hay que decirlo.

La letrilla entera resuelve en Dios no se muda… solo Dios basta. Cortada en el tercer verso, queda un consuelo estoico, no devocional: llega a quien cree y a quien no. Para una pieza de pésame eso nos parece lo correcto — pero es un corte con consecuencia teológica, no un recorte por espacio.

Por eso el fragmento va marcado como fragmento, en la pieza y aquí.

La puntuación es nuestra

El original circula con coma tras espante. Nosotros imprimimos dos puntos: son más secos y anuncian la conclusión.

Es puntuación editorial nuestra, no del siglo XVI — donde no se puntuaba así. Va declarada como tal.

Las dos palabras de más

En el dorso de cada pieza no dice «Teresa de Ávila». Dice:

Atribuido a Teresa de Ávila (1515–1582). Letrilla hallada en su breviario.

Nadie imprime «atribuido a», porque le quita fuerza a la frase. Nosotros lo imprimimos porque se la da a la casa.

Teresa murió en 1582. Hace 444 años. Aunque la letrilla resultara ser de una carmelita anónima del siglo XVI, seguiría siendo de dominio público: no hay derechos que infringir ni titular que pueda reclamar, en ningún escenario.

El riesgo de esta pieza no es legal: es de credibilidad. Por eso la respuesta no es no publicarla. Es publicarla diciendo lo que se sabe.

Hasta dónde llegó el cotejo

Consultado: Provincia Carmelita de San Juan de la Cruz · teresavila.com — de donde sale el dato de la glosa · Jerónimo Alayón · Ciudad Seva · EWTN.

No consultado, y es lo que cerraría el caso: las Obras completas de Tomás Álvarez o de Efrén de la Madre de Dios (BAC), que son las ediciones críticas teresianas; cualquier estudio paleográfico del papel del breviario; y el propio manuscrito, conservado por la orden.

Qué significa: la atribución es tradicional y no está verificada paleográficamente. Lo decimos en la ficha y lo imprimimos en el dorso. Si algún día podemos quitar esas dos palabras, lo diremos aquí — y probablemente no haya que quitarlas nunca.